southern rock

MONTANA STOMP – THE HORSE AND THE HILL

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Entre el barro y la esperanza, ‘The Horse and The Hill’ cabalga firme. Montana Stomp regresa con su segundo álbum: blues rock sureño con alma, sangre y verdad, y grabado con alma analógica. Suena a carretera, cicatriz y redención donde cada nota respira verdad. Este viaje más maduro, salvaje y humano confirma su autenticidad. DISPONIBLE EL DÍA 7 EN TODAS LAS PLATAFORMAS

“A New Life” (1974): 5 razones para querer a The Marshall Tucker Band

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“A New Life” (1974): 5 razones para querer a The Marshall Tucker Band. Porque es posiblemente el mejor disco de la banda más exuberante del Southern Rock (¿el mejor género musical que nunca ha existido? maybe…): a la mezcla imprescindible de RnR, Blues, Country y Bluegrass le suman unos toques de Jazz con guitarras “smooth”, flautas y saxos, que se convertirán en la marca de la casa.

Adiós a Dickey Betts, adiós al Ramblin' Man

Adiós a Dickey Betts, adiós al Ramblin’ Man

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Tristemente Dickey Betts, cantante y guitarrista de la banda Allman Brothers, murió este pasado 18 de abril a los 80 años debido a un cáncer y enfermedades crónicas. enfermedad pulmonar obstructiva, confirmó el manager. Se ha marchado uno de los grandes. Uno de los arquitectos y fundadores del Southern Rock, aunque de la banda original de The Allman Brothers aún nos queda Jaimoe.

The Marshall Tucker Band 1973 reseña disco

Existen discos igual de buenos que “The Marshall Tucker Band” (1973) de The Marshall Tucker Band, pero no mejores…

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Debut homónimo monumental de The Marshall Tucker Band en abril de 1973 en el que lo tenía todo para convertirse en uno de los álbumes de la década, y junto con los primeros álbumes de Lynyrd Skynyrd, Allman Brothers Band, Outlaws, Molly Hatchet y Blackfoot, uno de los mejores álbumes debut de todos los tiempos. 

Sea Level Ball Room disco.

Sea Level: tormenta de verano

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Amo a Sea Level. Subjetiva y objetivamente, ya que han existido pocas bandas más infalibles que ellos. De sus 5 álbumes en estudio, sólo el último, el ochentero y poco sutil “Ball Room” (1980), baja del sobresaliente. Comandados por uno de los músicos más completos y reclamados del planeta tierra, el teclista Chuck Leavell, su mezcla de southern rock, jazz, blues, funk y mil estilos más, me atrapó desde el primer momento.