Fret Rattles regresan con As The World Falls Apart, un tercer álbum de garage-punk y action rock directo desde Minneapolis. 36 minutos de guitarras a toda velocidad, influencias de Detroit, el punk de los 70 y el rock escandinavo noventero.
Minneapolis nunca ha sido precisamente una ciudad para gente delicada. Por muy “light” o “folksy” que puedan parecerte la música de Bob Dylan o Soul Asylum (perdón, pero ni Prince en los años 80 ha sido “light”), en casi toda la música que ha salido de Minnesota hay una dureza áspera y callejera latente. No tiene la herencia musical que tiene Michigan, pero la ‘tierra de los 10.000 lagos’ también ha parido música con mucho peso.
Hoy en día, en algunos bares perdidos entre las carreteras heladas de Minnesota donde probablemente todavía quedan conversaciones sobre Hüsker Dü, The Replacements o viejos discos de Detroit sonando demasiado alto, bandas como Fret Rattles tienen bastante sentido.
Aunque oficialmente lleven ya una década activos, reconozco que hasta hace nada no los conocía. Fret Rattles llegaron a mis manos gracias a Marco de Ghost Highway Recordings, mi dealer extraordinaire de rock ‘action’ y garajero. Y lo curioso es que, en su nuevo lanzamiento As The World Falls Apart, suenan como una banda que hubiese pasado media vida compartiendo gasolina, cerveza caliente y escenarios pequeños con el eco de lo más grande del garage-punk americano y escandinavo.
Su tercer LP (si puedes llamar ‘LP’ a “36 minutos a toda velocidad”), editado por Ghost Highway Recordings en Europa y The Rock N’ Roll Manifesto en Estados Unidos, son trece canciones y prácticamente ninguna intención de bajar pulsaciones. El arranque entra rápido y algo crudo, pero el disco crece según avanza. Las guitarras empiezan a respirar mejor, los estribillos se vuelven más pegajosos y la producción encuentra ese equilibrio entre suciedad y pegada que muchas bandas de action rock llevan años persiguiendo sin demasiado éxito.
Porque sí, el action noventero sobrevuela el álbum constantemente con toques escandinavo rollo Hellacopters o Turbonegro mezclados con pinceladas del action/hardcore americano como Supersuckers, The Dwarves o Zeke. Y ojo, también hay algo más viejo y menos domesticado debajo. MC5 en la energía. Stooges en el nervio físico. Dead Boys en la mugre. Incluso cierta hartura urbana muy Sonic’s Rendezvous Band en canciones como “Corner Bar”, que probablemente resume mejor que ninguna otra el espíritu del disco: barras pegajosas y noches demasiado largas mientras todo alrededor parece venirse abajo.
Y precisamente ahí está otra clave de As The World Falls Apart: el título podría hacerte pensar en algo político o discurso panfletario. No es el caso. Fret Rattles están mucho más cerca de Iggy Pop que del componente ideológico de MC5. No sermonean. Tocan.
“Wake Up Now!” abre el álbum como un pequeño accidente a punto de descontrolarse con ese guiño MC5-iano de “It’s time to kick it out”. “Flavor of the Month” dispara contra la maquinaria efímera de la industria musical sin ponerse especialmente intelectual al respecto (“El sistema está amañado / Por traidores y jugadas sucias… Hoy pintas algo, mañana ni existes / Eres la moda de cuatro días”). Y las versiones de “What Love Is” de Dead Boys y “Living In The City” de The Boys encajan de manera bastante natural dentro del conjunto, como si la banda estuviese marcando el árbol genealógico del que vienen.

También ayuda que Fret Rattles no suenen como un grupo intentando “salvar el rock”. Lo suyo parece más simple: riffs rápidos, guitarras gemelas, amplis a reventar y suficiente convicción como para que todo siga sonando vivo. Con eso me basta.