«Mint Condition», nuevo disco de Caroline Spence

Mint Condition, su tercer disco, confirma a Caroline Spence como una de las mejores escritoras de canciones del momento. En Europa la conocimos hace un par de años, a raíz de la publicación de su anterior Spades and Roses. Ya había ganado varias competiciones de songwriters en su Nashville natal, abriéndose camino poco a poco en una escena competitiva como pocas. Ella y su Gibson acústica se bastaban para hipnotizar al público con historias escritas con el pulso de los grandes de América. Su debut en un sello importante, Rounder, debería en principio llevar su carrera a otro nivel.

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Caroline es como esa sobrina del pueblo que canta de vez en cuando en las celebraciones y a la que quiere todo el mundo. Tímida, sencilla y familiar. Humilde a la hora de valorar sus propios méritos. No hay nada más difícil que escribir una canción con tres acordes que pueda perdurar en el tiempo y ella lo hace con naturalidad. Amante de la carretera, (una vida dura de la que hace una lectura poco romántica en una de las canciones del disco, Long Haul), ha girado incansablemente en los últimos años en USA y Europa, consiguiendo una importante base de fans. Seguirá haciéndolo en lo que queda de año pero, desgraciadamente, sin planes de llegar a España.

Los textos, como es habitual, son de una sinceridad poco habitual. Desamor en Song About a City («Ojalá pudiera escribir una canción sobre una ciudad, en lugar de hacer canciones sobre ti»). Mucha reflexión de la complejidad y fragilidad de ser una mujer, por ejemplo en Sometimes a Woman is a Island o Who´s wanna make my mistakes («¿Quién va a cometer mis errores si no lo hago yo misma?»), la canción favorita de la propia Caroline, que tiene un aire que puede recordar a Tom Petty, con el que en ocasiones ha sido comparada.

Mint Condition se cierra con el tema que titula el álbum. Una canción con mucha historia: «Recuerdo estar sentada en el suelo de mi habitación, hace seis años, harta de escribir canciones horribles de desamor e intentando escribir una canción más luminosa. Algo tan bueno que pudiera acabar siendo cantando por Emmylou Harris” Para ello se inspiró su abuela, que había pasado su vida cantando canciones al abuelo. Y, cerrando el círculo, Emmylou está presente haciendo coros en este tema. Una manera de escenificar su admiración por Caroline, pues la ve como una de las promesas más firmes del americana. Desgraciadamente la abuela, fallecida en agosto, no ha podido escuchar el resultado.

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